Se podrá operar en el Norte, Nordeste y Centro-Oeste del país.
El juego volverá a ser legal en Brasil si el texto, ya aprobado por la Comisión de Desarrollo Económico, Industria y Comercio de la Cámara de Diputados, se aprueba ante el Parlamento. El encargado general de casinos y bingos sería Sr. Vicentinho.
Se propone operar en el Norte, Nordeste y Centro-Oeste del país. La entrada a los casinos y bingos estaría muy controlada y establece graves penalidades por el incumplimiento de las normas.
Para empezar, los bingos y casinos no podrán funcionar a menos de 500 metros de escuelas, iglesia y templos, y deberán estar fuera de la vía pública. No se permitirá la entrada de menores en los establecimientos, aún cuando estén acompañados de mayores, ni tampoco a personas con problemas de juego.
En ese sentido se creará un registro nacional de personas ludópatas.
Se permitirá el funcionamiento de máquinas tragamonedas (llamadas videolotería) únicamente en los bingos y casinos.
Se abrirán dos casinos por cada región señalada (Norte, Noreste, Centro-Oeste), donde solo podrán ofrecer juegos de cartas, ruleta y tragamonedas. Tendrá preferencia para la apertura de casinos y bingos aquellas regiones con un Índice de Desarrollo Humano bajo.
Todos los empleados deberán estar formalmente contratados y uno de ellos ejercerá la función de “director de juegos” y será quién deba responder penal y administrativamente ante cualquier problema en la operación de la sala.
Los bingos deberán operar en sus propios locales teniendo una capacidad de al menos 500 personas sentadas. Deberán también estar conectados sistemas de procesamiento electrónico de datos en tiempo real para ser fiscalizados por los cuerpos de fiscales y de control operacional. Los premios sólo serán pagados en efectivo, con un mínimo del 70% del importe percibido con la venda de cartones.















